Ridículo. Ése fue el papel que el legislador les enrostró a los senadores del bloque oficialista al decidir abandonar la sesión preparatoria. Dijo que la ausencia de Menem despierta suspicaciasEl senador Luis Juez (Frente Cívico de Córdoba) cuestionó la maniobra del bloque de senadores oficialistas que abandonaron la sesión preparatoria cuando perdían el control parlamentario, rompiendo “con la palabra empeñada”. En diálogo con EL LIBERAL, sostuvo que los kirchneristas quedaron “en ridículo” ante la sociedad y también dijo que un “tipo como Menem” se puede dar el lujo de violar los compromisos, ante su ausencia sorpresiva que favoreció a la jugada oficialista.
¿El oficialismo rompió un acuerdo al abandonar el recinto?
-Se rompió el compromiso de la palabra empeñada que es mucho más que un acuerdo. Pichetto se comprometió a cambio de que nosotros lo votemos a Pampuro y eligiéramos al secretario parlamentario que ellos querían poner, Estrada (Juan), una persona que estaba sospechada y que inclusive habíamos determinado que en la última sesión había modificado él de por sí, discusiones que no había habido en el Senado. Lo que nos dolió fue la violación sistemática de la palabra empeñada. Fue una chicana de vuelo corto, una picardía que más la van a padecer ellos. Esta circunstancia a los que ridiculiza es a ellos.
¿La oposición pecó de exceso de confianza como opinó Duhalde?
-No hay exceso de confianza ni exceso de celo, cuando vos confías, confías. Es preferible pecar por confiado que pecar por desconfiado. No se construyen políticas sobre la desconfianza, sobre la base de la disputa, no se construye una relación con la gente si yo creo que vos me estás mintiendo cada vez que me estás hablando.
¿Cómo juzga la actitud de Menem, firmó el acuerdo o no?
-Esa respuesta la tiene que contestar el Peronismo Federal; yo con Menem no hablaba en la década del 90 ¡te imaginás si tengo que hablar ahora! No es una respuesta que te pueda brindar yo con precisión porque no me corresponde emitirla. Que Menem haya ido o no haya ido, es una responsabilidad directa del bloque del Peronismo Federal. Pero algún miércoles va a estar en el Senado y ahí tendremos la posibilidad de empezar a debatir los temas que la Argentina necesita.
¿Le despertó alguna suspicacia esta ausencia?
-Lógico, cuando se involucran tipos como Menem o Kirchner en este país generan suspicacias. Son dirigentes que han perdido el cariño, el afecto, el respeto popular y cuando un dirigente pierde el afecto por su gente puede darse el lujo de hacer esto.
¿Cuánto costo más puede pagar Menem ahora que el que pagó en los últimos años?
-Si el afecto de la gente no te interesa, podés pagar cualquier costo político. En este país hay muchos tipos que lo pueden hacer: Menem, De la Rúa, Kirchner. Entonces se pueden dar el lujo de violar los compromisos, de hacerse los zonzos, de mirar para un costado, de jugar al golf mientra el país está en vilo discutiendo el funcionamiento de las instituciones. Con esta calidad de dirigentes la Argentina está como está.
¿Cómo queda ahora el Senado, en la discusión por la distribución de cargos?
-Vamos a seguir discutiendo hasta conseguir y tener la posibilidad cierta y concreta de tener la representación que el Parlamento se merece y el Senado que la Argentina necesita: un Senado plural donde se discutan todos los temas, sin importar que vengan del oficialismo o de la oposición. Es muy bueno para la República que se hayan terminado las mayorías automáticas, nos pone en un escenario importante.
¿La oposición conseguirá el número para rechazar el Fondo del Bicentenario?
-Yo he sido muy cuidadoso con esto, lo he sido durante todo este tiempo, confío en que vamos a hacer lo imposible para que si el Gobierno quiere afectar las reservas sea por una ley y no por un decreto.




